mar 26, 2013 23:35 pm - Publicado por Margarita

¡Ya estamos preparando nuevo concurso!

Pensad en esas recetas que pasan de madres a hij@s y de generación en generación.

Esa receta que sólo os gusta cuando la hace vuestra madre, que os recuerda la niñez…

Nuestro concurso del mes de Abril será “La receta de mi madre”.

Os invito a compartir con todos nosotros esa receta que, para vosotros, hace vuestra madre mejor que nadie. Por supuesto, ya sabéis, con productos cárnicos y podréis participar en nuestro concurso.

El lunes publicaremos las bases.

Decidir la receta, de mi madre, que más me gusta es difícil.

Tortilla de patata, arroz con leche, arroz con costillas, macarrones gratinados y…CROQUETAS.

¡Cuant@s pensais que las croquetas de vuestra madre  son las mejores? Todas son deliciosas y seguro que todas tienen pequeñas variaciones que las enriquecen.

Mi madre las hace con jamón y huevo duro normalmente, pero a veces nos sorprende preparándolas con bacalao ó morcilla. Pero siempre son pequeñas y redondas.

A mi hijo se las hace sin gluten, y estan deliciosas!!!

Comparto con vosotr@s las croquetas de mi madre

Ingredientes:

½ l de leche,

50 gr de mantequilla (se puede hacer con aceite de oliva)

50 gr de harina

2 huevos duros, picados finamente

Jamón serrano 100 gr. también picado muy fino

Sal, pimienta blanca molida.

Preparación:

Si añadimos cebolla, lo ideal es que esté rallada para después no encontrar los trocitos. La leche conviene que esté caliente cuando la agreguemos al recipiente en el que tenemos el roux (harina tostada con la mantequilla)

Derretimos la mantequilla en una sartén antiadherente a fuego medio, a continuación incorporamos la cebolla y cuando esté transparente, añadimos el huevo y el jamón mezclamos bien.

Retiramos momentáneamente la sartén del fuego y agregamos la harina, movemos con una cuchara de madera mezclando bien y procurando disolver los posibles grumos que aparezcan.

Ponemos de nuevo la sartén al fuego a temperatura baja y añadimos la leche caliente removiendo con la cuchara de madera o las varillas, llevamos a ebullición sin dejar de remover hasta conseguir una salsa homogénea y cremosa. Sazona con sal, pimienta, mezcla bien y retira del fuego.

Mi madre siempre comenta que es importante mantener todo el tiempo el mismo ritmo al remover sin parar.

Dejar enfriar. Coger pequeñas porciones, darles forma. Pasar por huevo y pan rallado.

Freír en abundante aceite de oliva y… ¡a disfrutar!

 

 

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