dic 18, 2012 22:52 pm - Publicado por Margarita

 

Cuando preparamos una comida familiar, conocemos a todos los que van a participar en ella, sus gustos y sus problemas de salud.

Cuando recibimos en casa a personas no habituales o que no conocemos en profundidad, suelen ser ellos los que nos informan si tienen alguna restricción alimentaria.

Pueden no poder tomar sal, leche, huevo, gluten, ser alérgico a los frutos secos …

Es importante una vez sepamos que alimento no pueden tomar, informarnos bien y preparar un menú evitando dicho alimento. Esto nos facilitará el trabajo (evitaremos posibles errores) y no haremos diferencias en la mesa.

Recordemos que su medicamento es su dieta.

Es mejor evitar alimentos precocinados o embasados a granel, pues nos podemos encontrar grandes sorpresas en sus ingredientes.

La verdad es que hasta que no se tiene una alergia o una intolerancia alimentaria uno no descubre en la cantidad de alimentos (sobre todo embasados) que puede contener leche, huevo, frutos secos o gluten.

Cuidado con los conservantes, colorantes, aromas….nos llevaremos grandes sorpresas

Una regla básica:

No es suficiente retirar del plato aquello que no se puede tomar, ya que la contaminación al resto de los alimentos que conforman ese plato ya se ha producido.

La parcela que yo conozco en profundidad es la de los celiacos (intolerantes al gluten) y sobre ello os doy unas pautas, fácilmente extensibles a otras intolerancias o alergias:

¿Qué cereales tiene gluten?  Trigo, avena, centeno, espelta, kamut y triticale.

Evitaremos freír productos sin gluten con aceite que no esté limpio.

Imprescindible que las manos y la superficie donde vamos a manipular alimentos sin gluten estén perfectamente limpias para evitar la contaminación cruzada.

Si vamos, por ejemplo, a preparar un rebozado, una croquetas, empanadillas… debemos freír primero los que no lleven gluten. Lo haremos en aceite limpio y lo reservaremos tapado para evitar contaminación (puede caer algo del rebozado con gluten).

Si cocinamos pasta con gluten y a la vez sin gluten, debemos estar muy atentos al utensilio que utilicemos para mover el alimento. Distintos utensilios, por ejemplo con gluten-tenedor, sin gluten-cuchara y reposarán sobre platillos diferentes y a poder ser alejados uno del otro.

Si utilizamos salsas, purés, sopas o cremas de verduras embasadas, mermeladas, cacao, chocolate… siempre debemos leer el etiquetaje y buscar el símbolo que identifica los productos sin gluten.

LA ESPIGA BARRADA es el símbolo internacional sin gluten

 

 

 

 

 

y en España la Federación de Asociaciones de Celiacos, tiene su propio símbolo que certifica que todos los productos que lo llevan han sido sometidos a rigurosos controles y que las empresas que los fabrican garantizan el cumplimiento de buenas prácticas de autocontrol y garantizan la ausencia de gluten.

Si compramos pan en panaderías, donde la contaminación cruzada es muy fácil, es imprescindible estar seguros que el establecimiento cumple la normativa que indicamos anteriormente y siempre comprobaremos la existencia del símbolo de la FACE.

Si dudamos de un producto mejor no utilizarlo.

 

Con una buena información y un poco de atención la comida carecerá de riesgos y será un éxito.

 

En España hay más de 60.000 celiacos diagnosticados y  hace pocos días en Roma, se ha batido un récord con la pizza sin gluten más grande del mundo. Una llamada de atención sobre la importancia de seguir una correcta dieta y un diagnostico adecuado (uno de cada siete no está diagnosticado)

http://lacelia.es/noticias/schar-bate-records-y-crea-ottavia-la-pizza-sin-gluten-mas-grande-del-mundo/

 

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