sep 17, 2012 9:02 am - Publicado por Margarita

 

Hola a todos ¿Qué tal la semana?

La repetición nos permite mejorar y acercarnos a la perfección, ¡incluso alcanzarla! Claro ejemplo tenemos en los bailarines   de ballet o las deportistas de gimnasia rítmica.

En la cocina ocurre algo parecido. Tenemos recetas básicas que hacemos casi sin pensar. Y, por supuesto, a fuerza de repetirlas nos quedan perfectas, pero ¡demos un paso más! y, partiendo de estas recetas, creemos resultados diferentes para no caer en la monotonía. Será la diferencia entre “engullir” la comida o saborearla apreciando las pequeñas diferencias.

Esta introducción refleja perfectamente lo que ha pasado esta semana en mi cocina.

¿Recordáis la receta de las baquitas de calabacín? Cuando las hice la semana anterior, me comentaban unos amigos (también Jesús) que les encantaba por la sencillez y a la vez la sorprendente mezcla de sabores, (la suavidad del calabacín y la fuerza y el contraste del jamón y el queso) pero que tener que utilizar el horno se les ponía un poco “cuesta arriba”.

Es cierto que, muchas personas, descartan las recetas de horno porque piensan que el resultado es un poco incierto,  es un rollo encender el horno para dos o  hay que esperar a que alcance la temperatura…

Así que en deferencia a aquellos que les da pereza utilizar el horno el Miércoles por la noche hice una versión diferente:

Calabacín con Jamón ibérico y queso (para 2 comensales)

En una sartén, con un poco de aceite (1 cucharada), ponemos ½ cebolla, cortada en juliana y 1 calabacín grande o 2 pequeños cortados en cuadrados, previamente lavados, despuntados y pelados en tirar alternas. Mezclamos bien, salpimentamos y dejamos hacer 10/12 min., dependiendo de la cantidad.

Ponemos el calabacín en un plato, dejando parte de la cebolla en la sartén. Incorporamos el queso (he utilizado Camembert) y movemos hasta que se derrita.

Sobre el calabacín ponemos el jamón y encima el queso con la cebolla.

Nota: Cuando lo probéis veréis, que además de la presentación diferente (esta más informal) hay un cambio de sabores que nos impide caer en la monotonía.

Viernes 14

Llego a casa a las 15 h. ¡Sorpresaaaa! Javi con 2 amigos.

“He visto que hay filetes de ternera ¡parecen pequeños! iba a prepararlos a la plancha”. Perfecto, le digo, mientras tú haces unas patatas  y  una ensalada, yo  preparo los medallones con una “salsita”. Resultado:

Medallones de ternera encebollados:

Hacemos los filetes, en una sartén, con un poco de aceite, salpimentamos y los pasamos a una cazuela.

Desglasamos la sartén con un vaso pequeño de vino de cocinar, raspando el fondo con una cuchara de madera. Vertemos la salsa sobre los filetes y dejamos a fuego bajo.

Mientras en la misma sartén con un poco de aceite, picamos un diente de ajo y 2 cebollas en juliana. Dejamos pochar 8 min. salpimentamos y añadimos a la cazuela de la carne. Dejamos cocer 10 min. y listo.

Nota: Esta es una transformación de un simple filete.

 

¡Feliz Semana!

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